Recuerdo que desde niña, a mi los zapatos me duraban bonitos y sin rayones lo que tardaba en dar 10 pasos, y ya de mayor los tacones los traía siempre pelados porque yo le atinaba a cuanta rendija o agujero había en la acera.
Igual pasaba con mis juguetes, ninguno sobrevivió al uso, aunque de eso no me arrepiento porque me divertía mas usándolos que admiràndolos de lejos.
Y qué os voy a decir de la cantidad de teléfonos móviles y ordenadores que han pasado por mis manos... Y no es porque no valore el esfuerzo que cuesta conseguir las cosas, no me considero superficial ni irresponsable; es algo superior a mi. Quizá porque soy distraída y por hacer varias cosas a la vez.
Estos últimos días la he pasado mal. Primero porque se me rompió una de mis agujas knit pro, la de 3 mm que tanto me costó encontrar. Fue hace alrededor de un mes, cuando estaba tejiendo el bolerito color chocolate. Rompí una de mis reglas que es nunca tejer fuera de casa, me empecé a llevar la labor al trabajo y así fue como sucedió: son agujas muy finas para llevarlas de un lado a otro y un dia las saqué del bolso en 2 piezas.
Pero lo que me pasó esta semana me tiene aún más desconsolada: se me rompió el e-book. No me duró ni 6 meses (me lo regaló Lanezimán en junio). Ya se me había caído una vez antes, sin que le pasara nada, por eso, en esta última ocasión ni me asusté demasiado; pero al cogerlo le vi una sombra en la pantalla y sospeché que algo no andaba del todo bien.
Efectivamente, por el golpe la pantalla se dañó y no puedo leer los ùltimos renglones de cada página. Lo peor es que la garantía no tiene cobertura por daños debido a los golpes; y he estado viendo que llevarlo a reparar sale casi tan caro como comprar otro nuevo.
Me siento tan culpable por tener estas manos de mantequilla que me estoy auto-castigando leyendo en el e-book tal como está. Es un embrollo porque para poder leer los ùltimos renglones tengo que cambiar el tamaño de la letra varias veces por página (y a veces ni así se puede leer, por lo que tengo que imaginarmelo). Pero es lo menos que me merezco, aguantar con un e-book roto por no haberlo sabido cuidar.
NOTA:
Esta entrada la escribí a finales de noviembre y no la habia publicado porque queria ilustrarla con fotos de mis agujas y mi e-book tal como quedaron. Sin embargo es obvio que no he sido capaz de sacar un par de miserables fotos. Y como tengo nuevas noticias que dar sobre el tema, me veo obligada a publicar esta entrada tal como está.
Esta noche en casa publico fotos de las pruebas del delito, así como el desenlace de esta triste historia.




9 opiniones de lector@s:
Ayyyyyy como te comprendo... yo soy "ambizurda" es decir, lo contrario de ambi-diestra, o sea, torpe de las dos manos... y también me ocurren accidentes parecidos. Milagrosamente mi ebook dura ya dos añitos, y eso que lo llevo siempre encima... pero siempre estoy temiendo que se me rompa (ya se me ha caído un par de veces) He roto un par de gafas, un móvil... y ni cuento ya vasos platos, etc...
Paciencia!
Un besuco.
Yo, por torpe, me cargué la pantalla del portátil nuevo cuando no tenía ni dos meses. Y como castigo por hacer las cosas mal, he ido a topar con el peor servicio técnico de la historia... En mi caso, como decía mi padre "no ha sido sin querer, ha sido sin cuidado".
Un saludo, y espero que se solucionen las cosas!
Por cierto, me quedo con "ambizurda", dispersa.
ya ni modo, si se daño se daño, a mi me paso esta semana, mi sobrinito le encanta Doki, es lo único que se queda mirando en la tv, le compramos un reproductor de dvd hace como tres meses para tenerlo aquí (tiene uno en casa y otro en casa de la abuela) porque viene a diario y lo primero que hace al ver la tv es decir "doki", llego un día por la tarde y comienza a pedir que le coloquen su dvd, y yo por apurada tratando de cambiarlo del lugar donde estaba se me calló, y hasta ahí llego, lo peor que tuvimos al niño toda la tarde exigiendo su comiquita, madre mía!!....., ahora no queda más que comprarle otro...., así que no te sigas castigando, son accidentes y punto!.....
ese tipo de cosas le pasa a todo el mundo, lo malo es cuando pasa con algo a lo que le tienes cariño o de uso frecuente, como creo que es el caso y da mucho coraje pero como decimos por aquí "mas se perdió en cuba". si te consuela me has hecho reír un ratito. y por aventurar ¿no habrás roto la cámara de fotos y por eso no hay pruebas del delito?jejeje.
muchos besos de brujita.
Se que sientes a mi solo me paso una vez con un móvil de folder que se cayo de la mesa y se partio en dos, me sentí culpable por que era regalo de mi hijo, y de ahí no soy tan descuidada, tengo en la cocina mi licuadora que tiene 26 años y sigue funcionando. pero cuido por falta de money jajajaja
jooo, qué malas noticias... Yo trato de ser cuidadosa, pero lo dejo en un 50 por ciento sí -50 por ciento no...
Ay preciosa, estas cosas pasan. No pienses que eres una patosa porque todos tenemos alguna historia como la tuya. Las únicas cosas que se conservan impolutas son las que no se usan, así que a darle duro a las agujas y a la teconogía :)
Lo que no ha contado es que realmente me lo cargué yo al intentar ver que le pasaba. Le provoqué un corto al desmontarlo que dejó inservible por completo el dispositivo... Soy un cafre XD
Ay como te comprendo. Espero que todo se haya ido solucionando en la medida de lo posible. Muchos abrazos
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